Todos tenemos alguna anécdota curiosa navegando por internet: un correo extraño, un mensaje sospechoso, un perfil falso que intentó contactarnos o incluso un anuncio absurdo.
En este espacio de consultas generales / off-topic, me gustaría abrir la conversación:
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¿Cuál ha sido la situación más rara, divertida o sorprendente que viviste online?
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¿Cómo reaccionaste? ¿Caíste en la trampa o te diste cuenta a tiempo?
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¿Qué consejo darías a otros para no pasar por lo mismo?
La idea es compartir experiencias, aprender unos de otros y, de paso, echarnos unas risas con las situaciones más surrealistas que nos ha dejado la red.
¡Te toca! 🚀 Cuéntanos tu historia 👇
Pues yo encontré un perfil mío en facebook, pero no era yo. Fue un amigo que me escribió para preguntarme por qué tenía dos cuentas de Facebook. Me mandó el enlace y efectivamente era un perfil con mi foto, mi nombre y hasta publicaciones copiadas de mi muro. Nunca supe quién lo creó ni con qué intención, pero me dio mucha mala espina. Lo denuncié, pero me inquieta pensar que alguien pueda estar haciéndose pasar por mí.
Estaba vendiendo una consola Nintendo Switch por 180 € en una aplicación de segunda mano. Un chico me escribió muy interesado y acordamos vernos para hacer la entrega en mano. Cuando nos encontramos, me dijo que el dinero lo tenía en el coche, que estaba aparcado a pocos metros, y que lo acompañara un momento. No me pareció raro al principio, así que fui con él. Al llegar al coche, me suelta que suba un momento para no hacer la transacción “en medio de la calle”. Ya ahí empecé a sospechar, pero por no parecer desconfiado me senté en el asiento del copiloto. Tenía a mis pies dos bolsas llenas de monedas de un euro, y me dice: “Mira, contamos entre los dos, a ver si están los 180 €”. Yo flipando un poco, agarro una bolsa mientras él empieza a contar la otra. A los dos minutos, me suelta: “¿Y si lo dejamos en 150 €, te parece?”. En ese punto ya me olía el timo de lejos. Le dije que no, que se acabó la venta, y salí del coche sin mirar atrás. El tipo empezó a soltarme insultos y a decir que era un “agarrao”, pero vamos, lo bloqueé al momento. Me libré por los pelos, porque estoy seguro de que algo raro tramaba.