El robo de datos bancarios ya no se limita solo a SMS o correos falsos; ahora también puede ocurrir a través de la cámara del móvil.
El caso de Eugenia: una estafa virtual por videollamada
Eugenia, una maestra jubilada de 65 años, lo vivió en carne propia cuando atendió una llamada de alguien que decía ser un ejecutivo del banco donde recibe su pensión mensual.
El supuesto empleado le habló sobre un “nuevo beneficio exclusivo” para clientes como ella, le explicó las ventajas del producto y, tras ganarse su confianza, le sugirió continuar el trámite por videollamada. Durante esa conversación, le pidió que ingresara a su homebanking para “acompañarla paso a paso”. Eugenia, un poco avergonzada por no estar muy familiarizada con la tecnología, siguió cada indicación al pie de la letra.
Nada le hizo sospechar que algo andaba mal… hasta una hora después. En su teléfono apareció una alerta: se había retirado una suma considerable de su cuenta. Al revisar los movimientos, se dio cuenta de que aquel amable “ejecutivo” había aprovechado la videollamada para robar sus credenciales y vaciar su caja de ahorro casi hasta el último peso.
Este caso no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia que preocupa a las autoridades de Tucumán.
El auge de las estafas virtuales en Tucumán
Un delito que está en aumento y ya rivaliza con los robos tradicionales. Según datos de la División de Delitos Telemáticos de la Policía, en la provincia se reciben al menos 25 denuncias diarias por estafas virtuales, lo que equivale a aproximadamente una denuncia formal cada hora relacionada con fraudes digitales.
Más denuncias por estafas virtuales que por robos y hurtos
El contraste con otros delitos más comunes ayuda a poner en perspectiva el problema. El Informe del Sistema Nacional de Información Criminal 2024 revela que en Tucumán se registraron, en promedio, tres denuncias diarias por robos y hurtos, en comparación con 3.642 estafas virtuales solo en el año pasado en esta jurisdicción.
Un problema que se repite en toda Argentina
Esta situación forma parte de un fenómeno más amplio: a nivel nacional, la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) reportó más de 34.000 casos de delitos informáticos en 2024, lo que representa un aumento de más del 21% en comparación con 2023, siendo los fraudes en línea y el phishing las modalidades más comunes.
Lo que no se ve: la “cifra negra” de las estafas virtuales
Los números oficiales, advierten los investigadores judiciales, son solo la punta del iceberg. Muchos afectados no presentan denuncias por diversas razones:
Vergüenza, acuerdos con bancos y reclamos que no llegan a la justicia
- Vergüenza o pudor por haber caído en la trampa.
- Acuerdos informales con entidades financieras, que ofrecen alguna compensación a cambio de no llevar el caso a la justicia.
- Personas que, tras resolver el problema por su cuenta, deciden no continuar con un proceso penal.
Un funcionario del Poder Judicial consultado menciona que la exposición pública de fallas en los controles y sistemas de seguridad puede ser muy perjudicial para los bancos y otras entidades, lo que explica en parte esa tendencia a manejar los reclamos “fuera” de los expedientes.
Desde el Ministerio Público, en cambio, subrayan la importancia de presentar la denuncia: solo así se pueden identificar a las bandas, rastrear patrones y descubrir nuevas variantes de fraude, para luego emitir alertas a la población.
Cómo operan las videollamadas falsas y el phishing
Según los expertos de Delitos Telemáticos de la Policía tucumana, el robo de datos a través de videollamadas está en pleno auge.
Paso a paso del engaño por videollamada
La dinámica es bastante similar, aunque con algunas variaciones:
- El estafador se hace pasar por un representante de un banco, una empresa de servicios, una entidad pública o incluso una tienda reconocida.
- Se pone en contacto con la víctima a través de WhatsApp, redes sociales o alguna otra plataforma de mensajería y, tras una breve conversación, sugiere pasar a una videollamada “para mayor seguridad”.
- Durante la videollamada, convence a la persona para que abra su homebanking o aplicación financiera y le pide que comparta su pantalla o que ingrese un código de verificación.
- Con esa información, los estafadores logran tomar control de la cuenta y realizan transferencias, compras o retiros sin que la víctima se dé cuenta en el momento.
Phishing: correos y mensajes que imitan a las entidades oficiales
Al mismo tiempo, los investigadores han notado un aumento en el phishing tradicional: correos electrónicos, SMS o mensajes que parecen oficiales, alertando sobre supuestas fallas de seguridad, movimientos sospechosos o bloqueos de cuenta. El objetivo siempre es el mismo: que el usuario, impulsado por el miedo o la urgencia, ingrese sus datos de acceso en un sitio falso que imita al original.
Mientras la víctima escribe su usuario, contraseña o códigos de seguridad, el ciberdelincuente puede ver la información en tiempo real y la utiliza de inmediato.
Cómo protegerte de las estafas virtuales en Tucumán
Los responsables de la unidad especializada y los investigadores consultados han resumido una serie de pautas básicas para reducir el riesgo:
Recomendaciones básicas para usar el homebanking con seguridad
- Nunca compartas la pantalla ni los códigos de verificación (SMS, tokens, códigos de aplicaciones) con nadie, ni siquiera con quien dice ser del banco o de una entidad oficial.
- Desconfía de llamadas, mensajes o videollamadas inesperadas que se presentan con un tono urgente (“último aviso”, “bloqueo inminente”, “operación sospechosa”).
- Es fundamental cortar la comunicación y volver a llamar al número oficial del banco o empresa, asegurándote de buscarlo en su sitio web o en documentos formales, nunca en el mismo mensaje que recibiste.
- Siempre verifica la dirección web antes de ingresar cualquier dato: asegúrate de que comience con “https”, que el dominio sea el oficial y no una imitación con letras alteradas.
- No sigas enlaces que recibas por mensaje para acceder al homebanking; es mucho más seguro escribir directamente la dirección en tu navegador o usar la aplicación oficial.
- Si notas algún movimiento extraño en tu cuenta, bloquea tus tarjetas y canales digitales de inmediato, y presenta una denuncia tanto en la entidad financiera como ante la Policía o la fiscalía correspondiente.
Por qué es clave denunciar las estafas virtuales
Las autoridades subrayan que cada víctima que se anima a denunciar también desempeña un papel importante en la protección social: su caso puede ser la clave para desmantelar una banda o emitir una alerta que evite que más personas sean víctimas.


