La Policía Nacional ha desmantelado una organización criminal que se aprovechaba de falsos anuncios de mujeres ofreciendo servicios sexuales en páginas de citas para extorsionar a quienes se ponían en contacto. El método que utilizaban era tan sencillo como intimidante: una vez que la víctima llamaba o enviaba un mensaje, recibía una amenaza de un supuesto “encargado” o “jefe del club” que le exigía dinero por haber hecho perder el tiempo a las mujeres anunciadas.
Según la investigación, esta red llegó a coaccionar a más de 500 víctimas y logró obtener beneficios que superan los 500.000 euros. La operación culminó con la detención de 40 personas en total: 38 de ellas estaban vinculadas a la rama de extorsión y dos estaban relacionadas con una trama de trata de mujeres con fines de explotación sexual. Además, se llevaron a cabo nueve registros y se liberaron a tres mujeres.
Una estafa basada en el miedo y la vergüenza
El contacto privado como punto de partida
El fraude no comenzaba con una compra falsa ni con un SMS bancario, sino con un contacto privado en una página de citas. Ese detalle era, de hecho, una de las claves de la estafa.
El miedo a denunciar como herramienta de presión
Los extorsionadores eran conscientes de que muchas víctimas temerían denunciar por vergüenza, por miedo a que su familia o compañeros de trabajo se enteraran, o por la creencia de que la situación podría volverse en su contra.
La falsa deuda por contactar con el anuncio
Después del primer contacto, el supuesto responsable del club llamaba a la víctima y le decía que había acumulado una deuda. La excusa podía variar: desde haber cancelado una cita, haber hecho perder tiempo a una mujer, hasta haber faltado al respeto al supuesto establecimiento.
A partir de ese momento, las amenazas comenzaron a surgir. En algunos casos, los delincuentes afirmaban que enviarían sicarios a la casa de la víctima o que harían daño a su familia si no se realizaba el pago.
Por qué las amenazas parecían tan creíbles
Uno de los aspectos más alarmantes de este tipo de extorsión es que los criminales no se limitaban a hacer amenazas vagas. Utilizaban información personal para crear una sensación de control.
Uso de datos personales para intimidar
Podían llamar a la víctima por su nombre, mencionar su ciudad, hablar de sus familiares o insinuar que conocían su entorno.
Datos obtenidos de redes sociales y filtraciones
En realidad, muchas veces esa información se obtenía de redes sociales, búsquedas en internet, filtraciones de datos o incluso de la propia conversación con la víctima.
Información de clientes usada para presionar
La Policía también descubrió que una rama establecida en Fuerteventura, relacionada con la explotación sexual de mujeres, había proporcionado datos de clientes a la red de extorsión a cambio de dinero. Esa información se utilizaba luego para presionar a las víctimas y hacer que las amenazas parecieran más reales.
Así movían el dinero
Una estructura organizada para publicar anuncios y llamar
La organización no actuaba de manera improvisada. Según la investigación, contaba con una estructura organizada, con personas encargadas de publicar anuncios, realizar llamadas, abrir líneas telefónicas, mover dinero y utilizar cuentas de terceros.
Cuentas de terceros y posibles mulas bancarias
Estas cuentas o identidades prestadas, comúnmente conocidas como “mulas”, se utilizaban para recibir pagos y complicar el rastreo del dinero. La Policía también ha vinculado parte de los beneficios obtenidos con otras actividades delictivas y posibles operaciones de blanqueo.
Qué hacer si te enfrentas a una amenaza de este tipo
Si alguna vez te encuentras en una situación así, lo más crucial es mantener la calma y no dejarte llevar por el pánico. Recuerda que la amenaza está diseñada para que actúes rápidamente, sin pensar y sin buscar ayuda.
Aquí dejamos algunos pasos que deberías seguir:
No pagues ni negocies con los extorsionadores
- No pagues nada, aunque te digan que es “la última vez” o que así se resolverá todo.
- No entres en negociaciones con los extorsionadores ni compartas más información personal.
Guarda todas las pruebas antes de bloquear
- Conserva todas las pruebas: números de teléfono, mensajes, audios, capturas de pantalla, enlaces, justificantes de pago, cuentas bancarias, Bizum, perfiles utilizados y cualquier dato relevante de la conversación.
- Bloquea al contacto solo después de haber guardado las pruebas necesarias.
Denuncia y avisa al banco si ya has pagado
- Denuncia la situación ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o en el juzgado de guardia.
- Si ya has realizado un pago, contacta lo antes posible con tu banco para intentar bloquear o rastrear la transacción.
- Si la amenaza parece inminente o sientes que tu seguridad está en riesgo, no dudes en llamar a los servicios de emergencia o dirigirte directamente a una comisaría.
La vergüenza es parte de la trampa
Es importante decirlo claramente: muchas víctimas no denuncian porque sienten vergüenza. Y eso es precisamente lo que buscan los extorsionadores.
El silencio beneficia a los extorsionadores
Este tipo de fraude no solo se basa en el dinero. Funciona porque combina miedo, presión, culpa y silencio. Por eso, es fundamental no borrar nada, no pagar más y buscar ayuda lo antes posible.
Contactar con un anuncio no justifica una amenaza
Haber respondido a un anuncio no le da a nadie el derecho a amenazarte, extorsionarte o exigirte dinero. Si alguien te dice que enviará sicarios, hará daño a tu familia o revelará información privada para obligarte a pagar, estás ante una extorsión y debes denunciarlo.
Señales de alerta
Existen varias señales que pueden ayudarte a identificar esta modalidad:
1. Te contacta alguien que dice ser un encargado, jefe de club o responsable de seguridad.
2. Te informan que debes dinero por haber hecho perder el tiempo a una mujer.
3. Te amenazan con enviar personas a tu casa.
4. Utilizan tu nombre, ciudad o información familiar para intimidarte.
5. Te solicitan pagos urgentes a través de transferencia, Bizum, ingreso o criptomonedas.
6. Cada vez que pagas, surge una nueva excusa para pedirte más dinero.
7. Te ordenan que no hables con nadie sobre esto.
Una modalidad que puede repetirse
Aunque esta operación policial haya desmantelado una red específica, el conocido “timo del sicario” no es algo nuevo y puede volver a aparecer con diferentes números, anuncios y grupos criminales.
No pagar, guardar pruebas y denunciar
La recomendación principal es muy clara: si recibes una amenaza de este tipo, no pagues, guarda pruebas y denuncia. Cuanto antes rompas la cadena de miedo, más difícil será para los extorsionadores seguir presionando.
Fuentes consultadas:
- Ministerio del Interior – Policía Nacional: “La Policía Nacional desarticula una organización criminal que coaccionó a más de 500 víctimas por medio de la extorsión del sicario”.
- Cadena SER – “La Policía Nacional desarticula una organización criminal que coaccionó a más de 500 víctimas por medio de la extorsión del sicario”.
- El País – “La espiral sin fin de los extorsionadores de Valencia: ‘Mi jefe lleva dos días vigilándote’”.
- EFE – “Cae una red que logró 500.000 euros con el timo del sicario a clientes de prostitución”.
Sobre el autor
Joan Torras es fundador de InfoEstafas.com y responsable editorial del proyecto. Redacta y revisa contenidos sobre estafas online, fraudes digitales y prevención en internet.



